ETF o Fondo de Inversión?

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¿Conoce la diferencia entre acciones y bonos? ¿Qué hay de la diferencia entre un 401(k) y una IRA? ¿Ha oído hablar de los fondos cotizados en bolsa? ¿Qué hay de los fondos mutuos? Invertir puede ser un negocio complicado. En este sentido, aclaramos las principales diferencias entre los fondos cotizados (ETF) y los fondos de inversión. Y aunque esta información le pueda resultar útil, le recomendamos que hable con su asesor financiero.

¿Qué son los ETFs y los Fondos de Inversión?

  1. Fondo mutuo – Este tipo de inversión se compone de un conjunto de diferentes acciones y bonos elegidos específicamente por un gestor de fondos o equipo de gestión con el fin de producir ganancias para los inversores. Utilizando un fondo mutuo, los pequeños inversionistas tendrán acceso a carteras diversificadas y administradas profesionalmente. Debido a que los fondos mutuos invierten en una variedad de valores, el rendimiento es típicamente rastreado como el cambio en el tope de mercado total del fondo (el cual se deriva del rendimiento agregado de todas las inversiones subyacentes). Los posibles inversores deben ser conscientes de las comisiones (denominadas «cargas» en estas circunstancias) asociadas a los fondos de inversión. Cuando un inversionista compra acciones de un fondo mutuo, se puede cobrar una carga inicial, mientras que una carga final sólo se cobrará cuando el inversionista venda acciones. No todos los fondos mutuos requieren estas cargas, pero estas situaciones están lejos de la norma.

  2. Fondo cotizado en bolsa (ETF) – Un ETF es como una combinación de un fondo mutuo de acciones y un fondo mutuo de índices. Esencialmente, se negocia como una acción ordinaria en la bolsa de valores, pero se utiliza para rastrear un índice (como la tasa LIBOR), bonos, una materia prima o un grupo de activos. Los inversores particulares pueden encontrar atractivos los ETFs porque tienden a tener mayor liquidez diaria y comisiones más bajas que los fondos de inversión. Aunque los accionistas no tienen acceso a ninguna de las inversiones subyacentes en un ETF, tienen derecho a una parte de los beneficios de este tipo de fondos. Además, los ETFs no requieren depósitos mínimos como los fondos mutuos. También tienden a ser más eficientes desde el punto de vista fiscal que los fondos de inversión. Debido a que los ETFs son un poco más complicados que los fondos mutuos, recomendamos que los inversores curiosos lean más sobre Investopedia.

¿Cuáles son las principales diferencias?

A primera vista, ambos fondos podrían parecer bastante similares. Por supuesto, al igual que los ETFs, los fondos mutuos representan múltiples acciones y bonos. Ambos se compran a través de un corredor o firma de corretaje y ambos permiten cierta diversificación de la inversión. Sin embargo, estos dos fondos son en realidad muy diferentes. La principal diferencia entre los fondos mutuos y los fondos cotizados es la forma en que los inversores entran o salen. Debido a que los ETFs se negocian durante todo el día, al igual que las acciones de Apple o Samsung, sus precios pueden cambiar de un momento a otro. Sin embargo, las operaciones en fondos de inversión sólo se realizarán al final del día después del cierre de los mercados.

A diferencia de los fondos mutuos, los ETFs suelen representar índices -mercados enteros- y la mayoría de los gestores tienden a negociar valores en el ETF con poca frecuencia, lo que los hace gestionados de forma pasiva. Aunque los ETFs requieren comisiones de negociación pequeñas, tienden a costar menos que los fondos mutuos porque las comisiones de gestión en curso son generalmente menores y no hay comisiones de entrada/salida (conocidas como cargas) como las que hay para los fondos mutuos. Además, debido a la baja rotación de la cartera, las ganancias de los ETFs se gravan relativamente poco en comparación con las ganancias de los fondos mutuos.

¿Dónde ir después?

En lugar de tomar una decisión de inversión importante por sí sola, la mayoría de las personas encuentran útil hablar primero con un profesional financiero. Si decide hablar con un asesor, he aquí un puñado de preguntas que puede hacer durante la reunión:

  • ¿Qué corredores recomiendan para alojar mis ETFs/fondos mutuos?

  • ¿Cuánto riesgo debo correr con mi dinero? Específicamente, ¿qué porcentaje de mi cartera debería estar involucrado en ETFs o fondos mutuos?

  • ¿Cuáles son las tasas de rendimiento probables de cada opción y cuán volátiles pueden ser?

  • ¿Debo mantener mis inversiones actuales o venderlas? ¿Qué tipo de fondo de inversión colectiva/ETF se adaptaría mejor a las inversiones existentes?

  • ¿Qué tipo de cuenta se adaptaría mejor a mi situación en función de mi edad, nivel de impuestos y situación laboral?

    Aunque el asesoramiento profesional puede ser útil, no se sienta presionado a tomar ninguna decisión en particular, especialmente cuando se reúna con un planificador financiero que pueda ganar comisiones sobre sus inversiones. Al concertar una cita, trate de elegir a un profesional financiero que sólo cobra honorarios de consulta. Si todavía no está seguro de cómo proceder, recuerde que la inversión es un tema complicado y en algunos casos, más información puede ser todo lo que necesita para tomar su decisión. Con Internet al alcance de su mano, no dude en seguir aprendiendo sobre ETFs y fondos mutuos antes de comprometerse.

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